Del Segrià y el Pla d'Urgell al Pirineo. Bombas de riego, cámaras de frío, fábricas de pienso, granjas y maquinaria agrícola. Recogemos el motor y te lo devolvemos reparado.
Lleida es la provincia más grande de Cataluña y la que menos se parece al resto. Aquí el motor eléctrico no está casi nunca dentro de una nave climatizada: está en una caseta de riego a pie de campo, en una cámara de frío de una central hortofrutícola, en una nave de porcino con ventilación permanente o en una fábrica de pienso comiendo polvo.
El tejido es agroalimentario de primer nivel: fruta dulce del Segrià y el Pla d'Urgell, ganadería porcina y piensos, aceite de les Garrigues, y todo el sistema de regadío del Canal d'Urgell y el Segarra-Garrigues moviendo agua con miles de bombas. Súmale la maquinaria agrícola, las centrales de confección y calibrado, y arriba, en el Pirineo, las centrales hidroeléctricas y las estaciones de esquí con sus remontes, su bombeo y su innivación.
Y todo eso funciona por campañas. Un motor de bomba que falla en pleno riego de julio, o una cámara de frío que no arranca cuando entra la fruta, no es una avería normal: es producción que se pierde ese mismo día. Por eso, cuando llega un motor de Lleida en temporada, entra sabiendo que hay un calendario detrás.
La avería número uno son las bombas. Sumergibles que acaban con agua dentro del bobinado por un prensaestopas cansado, motores de superficie que arrancan y paran cincuenta veces al día porque el automatismo está mal ajustado, y devanados que se queman por trabajar con una fase floja en una línea larga de campo. Un motor de riego rara vez muere de viejo: muere de arrancar.
La segunda es el polvo. En piensos, cereal y ganadería, el motor respira polvo todo el día; se acumula en la carcasa, deja de disipar calor y el bobinado se cuece por dentro. Se rebobina y se sella pensando en ese ambiente, que no es el de un taller metalúrgico.
Y la tercera es la estacionalidad pura: motores que pasan ocho meses parados y un día tienen que ponerse a trabajar a tope. Rodamientos secos, humedad condensada dentro y arranque directo. Si tienes cámaras o bombas que solo trabajan en campaña, revisarlas un mes antes vale más que cualquier reparación de urgencia.
El motor de Lleida trabaja al aire libre, con agua o con polvo. Estos son los sectores que llenan el banco cuando llega la campaña:
De momento la capital tiene página propia con el detalle de su industria:
Para Balaguer, Tàrrega, Mollerussa, les Borges Blanques, la Seu d'Urgell o el Pallars, el servicio es el mismo: llámanos y organizamos la recogida. Sube un nivel o cambia de provincia
Lleida está a unos 160 km del taller por la AP-2 y la A-2, y hay quien llega antes por la C-25. En el Pirineo la distancia manda y el porte se planifica, pero el servicio es el mismo:
No es lo mismo una bomba parada en pleno riego de julio que un motor de almazara en noviembre. Con la placa, unas fotos y el calendario que tienes encima, damos la primera valoración.
El Segrià, el Pla d'Urgell, la Noguera y les Garrigues por la AP-2 y la A-2. Balaguer y el Pallars por la C-13, la Val d'Aran por la N-230 y el Alt Urgell por la C-14. Cuanto más arriba, más conviene avisar con un día de margen.
En una bomba, lo primero es saber si el agua se ha quedado en el devanado o ha llegado también al rotor y a los rodamientos. Te lo decimos con el presupuesto, sin compromiso.
Rebobinado con el aislamiento y el sellado que pide el sitio donde trabaja: agua, polvo o intemperie. Garantía incluida y objetivo de 24 horas en el taller cuando el alcance lo permite.
Sumergibles, de superficie, estaciones de bombeo y grupos de presión. Reparamos el motor y te decimos por qué se ha mojado, para que no vuelva a pasar.
Ver servicio →Revisar las bombas y las cámaras un mes antes de que empiece el riego o entre la fruta cuesta mucho menos que pararlo todo en el peor momento.
Ver servicio →Motores raros de maquinaria agrícola, multivelocidad o con datos de placa ilegibles. Se calcula y se bobina a medida en el taller.
Ver servicio →Dilo al llamar y el motor entra como urgencia: sin contrato previo ni cuota de acceso. El objetivo es repararlo en 24 horas desde que llega al taller cuando el alcance lo permite, y sumando el transporte por la AP-2 el ciclo se suele mover en 24-48 horas.
En muchos casos sí. Depende de cuánto tiempo ha estado el agua dentro y de si ha llegado solo al bobinado o también al rotor y a los rodamientos. Lo abrimos, lo medimos y te decimos qué hay, gratis y sin compromiso, antes de tocar nada.
Sí. Recogemos y entregamos en cualquier punto de la provincia. Arriba la distancia pesa más —la Val d'Aran queda lejos por la N-230— así que conviene avisar con algo de margen para cuadrar el porte. El resto del servicio es idéntico.
Sí, y son un clásico aquí. El polvo y el ambiente corrosivo obligan a bobinar y sellar de otra manera; si se repara como un motor de nave limpia, vuelve al taller en un año.
Normalmente sí. Con el mecanizado CNC del taller fabricamos tapas, ejes y casquillos de motores y máquinas descatalogadas. Es lo que permite que una calibradora o un molino de treinta años siga trabajando otra campaña.
Recogemos, reparamos y te lo devolvemos. Diagnóstico y presupuesto gratis, urgencias 24 h, sin contrato previo.