Bobinado y reparación de motores para los polígonos del delta del Llobregat: bombeo, proceso, metalúrgica y logística. Taller propio en Sabadell, a media hora larga por la B-23.
Cornellà está en pleno delta del Llobregat, con polígonos consolidados pegados al casco urbano y un tejido que mezcla metalúrgica, química, alimentación y logística. Pero si algo marca los motores que nos llegan de aquí es el agua: captación, tratamiento, bombeo e impulsión. Bombas sumergibles, de pozo, centrífugas de proceso, grupos de impulsión, compresores y los motores de las líneas que van detrás.
La avería típica del delta empieza en el cierre mecánico. El agua de aquí lleva arena fina y sales en suspensión, y esa arena se come el cierre antes que ninguna otra cosa. En cuanto deja pasar, el agua entra en la cámara del motor: primero unas gotas, luego humedad permanente. El aislamiento va bajando sin que nadie mida nada, hasta que un día salta el diferencial y todo el mundo dice que la bomba iba bien ayer. Iba bien porque el agua entraba despacio.
La otra clásica es la sobrecarga sostenida: una bomba trabajando fuera de su punto, con la aspiración medio obstruida o empujando contra una válvula que ya no abre del todo. El motor pide más corriente de la que le toca, el relé térmico a veces no lo ve porque está mal ajustado, y el bobinado se cuece poco a poco. Al abrirlo se distingue: la sobrecarga deja el estátor oscurecido de forma uniforme, mientras que un cortocircuito entre espiras deja una quemadura concentrada en una bobina.
Un motor sumergible no se rebobina igual que uno de superficie: el hilo tiene que estar preparado para trabajar dentro de agua, y el llenado y el sellado son la mitad del trabajo. Cornellà queda a unos 30 km del taller de Sabadell por la B-23 y las rondas, media hora larga: podemos recoger el motor y devolverlo el mismo día cuando la reparación lo permite. Más cobertura en motores en la provincia de Barcelona y en reparación de motores en Cataluña.
Los polígonos de Cornellà y su entorno concentran actividades muy distintas, pero casi todas mueven agua o aire. Estos son los sectores que más nos llaman:
Es la avería que más bombas nos trae del Baix Llobregat, y lo malo es que da muchísimo aviso, pero un aviso que solo se ve si alguien mide. El cierre se desgasta con la arena, empieza a filtrar y el agua llega a la cámara del motor. El bobinado no se quema: se moja. La resistencia de aislamiento cae semana a semana hasta que el diferencial dice basta.
Ahí está la buena noticia: si se coge a tiempo, muchas veces no hace falta rebobinar. Un motor con el aislamiento bajo por humedad pero con el bobinado sano se seca y se recupera; lo que lo convierte en reparación completa es seguir dándole tensión. Cuando ya no hay margen se rebobina con hilo apto para trabajar sumergido, se respeta el llenado y el sellado, y se cambia el cierre. Si se rebobina y se deja el cierre viejo, el motor vuelve en unos meses con el mismo problema.
Media hora larga por la B-23. Si se te para una bomba o un compresor, lo recogemos el mismo día, lo abrimos y te llamamos con el diagnóstico. Objetivo de 24 h desde que está en el banco, cuando el alcance lo permite.
Ver urgencias →Rebobinado con hilo apto para trabajar sumergido, llenado y sellado hechos como toca, y revisión del cierre mecánico. Si solo se rebobina y el cierre sigue gastado, el agua vuelve a entrar.
Ver servicio →Una bomba o un compresor de proceso que no para nunca es de los motores donde antes se nota la clase de rendimiento. Con los datos de tu equipo te decimos si compensa rebobinar o pasar a IE3/IE4.
Ver servicio →El aislamiento está bajando, casi siempre porque ha entrado humedad por el cierre mecánico. Se mide con megóhmetro y sale enseguida. Si el valor está bajo pero el bobinado sigue sano, muchas veces se seca el motor y se recupera sin rebobinar. Si sigues dándole tensión, acabas rebobinando: cada arranque en esas condiciones acerca el fallo.
Sí, y es de lo que más nos entra de Cornellà. Un motor sumergible no se rebobina como uno de superficie: el hilo tiene que estar preparado para trabajar dentro de agua, y el llenado y el sellado son la mitad del trabajo. Además revisamos y cambiamos el cierre mecánico, que es lo que dejó entrar el agua la primera vez.
El taller está en C/ Can Pobla, Pol. Ind. Can Roqueta, 7 — 08202 Sabadell (Barcelona), a unos 30 km por la B-23 y las rondas. Podemos recoger el motor y devolverlo el mismo día cuando la reparación lo permite. Taller de lunes a viernes de 07:00 a 15:00 y teléfono atendido 24 h.
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Diagnóstico y presupuesto gratis, sin compromiso. A media hora del taller: recogemos y devolvemos el mismo día cuando se puede.