Programa de revisiones periódicas para evitar averías inesperadas, alargar la vida útil de tus motores y reducir el coste total de mantenimiento industrial.
Un motor eléctrico industrial puede fallar de muchas formas: deterioro del bobinado por sobrecargas térmicas, rodamientos desgastados, problemas de aislamiento por humedad o vibración excesiva por desalineación. En la mayoría de los casos, estas averías son detectables mucho antes de que el motor se detenga.
Con un programa de mantenimiento preventivo, detectamos esos problemas en su fase inicial y los corregimos sin que la producción se detenga. El coste de una revisión siempre es menor que el de una reparación urgente o una sustitución.
Cada revisión incluye un conjunto de pruebas y mediciones que cubren los puntos de fallo más frecuentes en motores eléctricos industriales.
Revisión del estado general del motor: carcasa, bornas, cables de alimentación, ventilación y fijación mecánica al soporte.
Prueba con megóhmetro para detectar degradación del aislamiento del bobinado antes de que provoque un cortocircuito o fallo a tierra.
Medición de niveles de vibración para detectar desalineación, desequilibrio del rotor o rodamientos en mal estado antes de que causen daños graves.
Detección de puntos calientes en bornas, bobinado y rodamientos que indican sobrecargas eléctricas, conexiones deficientes o fricción anormal.
Inspección del estado de los rodamientos por escucha, vibración y temperatura. Relubricación periódica o sustitución preventiva según el plan establecido.
Análisis de corriente y potencia consumida. Una desviación respecto a los valores nominales es señal temprana de problemas en el bobinado o en la carga mecánica.
Una parada imprevista de producción puede costar entre 500 € y varios miles de euros por hora, dependiendo del sector. Una reparación urgente de un motor es entre 3 y 10 veces más cara que una revisión preventiva. Y si el motor se quema por completo, hay que añadir el coste de sustitución.
El mantenimiento preventivo no es un gasto: es una inversión con retorno medible. Para empresas con varios motores críticos en producción, el ahorro acumulado justifica el programa desde el primer año.
Cualquier instalación con motores eléctricos críticos en producción continua se beneficia de un programa de revisiones periódicas.
Las paradas en líneas de envasado o refrigeración tienen consecuencias muy costosas. El mantenimiento preventivo garantiza continuidad productiva.
Motores de telares, cardas y tintorería en funcionamiento continuo. Una revisión periódica evita paradas en cadena en toda la línea de producción.
Motores de cintas transportadoras, elevadores y compresores. Una avería paraliza toda la operativa del almacén en horas.
Plantas de tratamiento de agua, sistemas de riego y redes de distribución. Los motores de bomba son especialmente susceptibles a problemas de aislamiento.
Motores de prensas, tornos CNC, compresores y sistemas de ventilación industrial. Alta carga de trabajo que acelera el desgaste mecánico.
Entornos agresivos con polvo, humedad y vibraciones. Las revisiones periódicas son especialmente rentables en estos contextos de alta exigencia.
El mantenimiento preventivo evita las urgencias, pero si ya tienes un motor averiado, atendemos emergencias sin contrato previo para cualquier empresa de Barcelona y área metropolitana.
Cuéntanos cuántos motores tienes, su potencia y el sector. Te diseñamos un plan de mantenimiento preventivo a medida con precio cerrado.